Moquillo

MOQUILLO

El virus del moquillo provoca una enfermedad grave, altamente contagiosa que puede ser mortal.

Los animales jóvenes son los más susceptibles a la infección debido a la inmadurez de su inmunidad, aunque también pueden verse afectado perros adultos no vacunados o expuestos a situaciones de estrés.

El virus infecta generalmente al aparato digestivo, respiratorio y sistema nervioso, produciendo una variedad de síntomas que dependerán del estado inmunitario del perro. Los síntomas varían desde tos, secreción nasal, fiebre y diarrea hasta temblores y convulsiones en su forma más grave.

El contagio se produce a partir de secreciones nasales y orina de otros perros infectados. Un animal que se está recuperando de la enfermedad continuará siendo contagioso (eliminando virus durante 60-90 días).

Para prevenir el contagio, recomendamos vacunar correctamente a los cachorros durante el periodo de riesgo, cuando la inmunidad materna desaparece. Un protocolo correcto sería:

1ª vacuna a las 6-8 semanas de vida.

2ª vacuna a las 10-12 semanas de vida.

3ª vacuna a las 14-16 semanas de vida.

Es importante realizar las 3 vacunas para asegurarnos una buena inmunización frente al virus, ya que una sola vacuna aislada no garantiza total protección. Después se realiza una vacuna anual.

En caso de perreras, donde suele haber mayor concentración de animales y por tanto mayor probabilidad de contraer la enfermedad, recomendamos, además, una buena limpieza y desinfección.

En caso de apreciar sintomatología, el tratamiento veterinario consistirá en paliar los síntomas.